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Una vuelta de tuerca más en la LOMCE

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Fecha: 
29 Octubre 2013

La ley Wert llega al Senado donde el PP la retocará un poco más para que quede más acorde con las exigencias de la conferencia episcopal. Los obispos pretenden qeu tenga aún mayor preponderancia en el bachillerato.

Tal como está la Lomce en estos momentos, una vez aprobada en el Congreso de los Diputados con los votos a favor del PP y los votos en contra de todos los demás grupos políticos excepto Foro Asturias, la religión en el bachillerato sería una materia a elegir entre varias asignaturas más, llamadas específicas. El alumnado debería elegir entre Historia de la Filosofía, Cultura Científica, Dibujo Artístico, Dibujo Técnico, Tecnologías de la Información y de la Comunicación, Tecnología Industrial, Ciencias de la Tierra y del Medioambiente, Lenguaje Musical, Segunda Lengua Extranjera,…

Pero la conferencia episcopal ve como decae año tras año el número de alumnos de religión y quiere luchar contra esta pérdida de poder de la iglesia. Para ello, necesitan que la religión tenga mayor preponderancia. Tanta como en la secundaria obligatoria y en primaria. En estas dos etapas, la religión marca el currículo de todo el alumnado. Aquellos que eligen religión, la cursan. Aquellos de no quieren religión, se ven obligados a cursar una materia alternativa sobre ética y valores.

Desde el punto de vista de la conferencia episcopal es mucho más favorable elegir entre dos materias que entre diez o doce: se pierden menos alumnos. Para la ciudadanía responsable, que haya religión en las escuelas públicas de un país aconfesional con veintitrés mil parroquias es una vergüenza.

Pero el Partido Popular va a enmendar en el Senado su propia ley para satisfacer las aspiraciones de la iglesia católica española, a quienes deben la organización de la oposición en la calle al Gobierno anterior.

Actualmente, el alumnado de bachillerato tiene una hora semanal de religión o, en su defecto, una hora de “nada”, que, a efectos del currículo, no es lectiva aunque esté en medio del horario semanal de los chavales. Sin embargo, no tienen hora de tutoría en una etapa educativa que se dirige hacia la universidad o hacia la formación profesional de grado superior.

Con la Lomce aprobada en el Congreso, el alumnado no tendría tutoría, podría elegir religión, que sería evaluable y haría media para la nota del expediente. Con la Lomce enmendada por el Senado, los alumnos de bachillerato seguirían sin tutoría, tendrían que elegir entre religión y otra alternativa y las materias específicas tendrían todavía menos valor que la religión confesional. Es importante destacar que “podría” y “tendría” confieren una gran diferencia a la elección de materias. De mal en peor.

Ver la noticia en la prensa El País

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