Distribuir contenido

Religión católica en los Centros de Internamiento de Inmigrantes

Versión para impresoraVersión para impresoraEnviar por correo-eEnviar por correo-e
Fecha: 
13 Junio 2014

El Gobierno y la conferencia episcopal han firmado un acuerdo que permite a la iglesia católica prestar asistencia religiosa en los Centros de Internamiento de Inmigrantes (CIEs).

Las actividades recogidas en dicho acuerdo van desde la celebración de misa todos los domingos, la posibilidad de otras celebraciones de culto, el asesoramiento en cuestiones religiosas… La dirección del centro deberá proporcionar un espacio para la celebración de los ritos católicos y los sacerdotes o personas “idóneas” que presten este servicio tendrán un despacho en las instalaciones del centro.

Estas actividades no tendrán coste para la Administración, pues serán sufragadas por la iglesia. Al menos eso es lo que aparece en el acuerdo. Sólo faltaba que, encima, nos costara dinero en tiempos de crisis y con tantas otras necesidades sin cubrir.

Los Centros de Internamiento están, por lo general, masificados, pero es importantísimo que el sacerdote tenga un despacho. Las condiciones de vida de los internos han sido cuestionadas por distintas organizaciones a lo largo de los últimos años, pero este acuerdo garantiza la libertad religiosa.

Quedan muy claras las prioridades del Gobierno y de su Ministro del Interior, cercano o perteneciente al Opus. Otras libertades y necesidades no están ni garantizadas ni cubiertas, pero la conferencia episcopal tiene que poder pescar en nuevos caladeros facilitados por el gobierno.

Mientras las condiciones de vida de los centros de internamiento son discutidas y discutibles, es muy importante que la iglesia siga controlando conciencias. Y que intente recuperar los fieles que sistemáticamente pierde en la sociedad.

El acuerdo es anual, renovable. No nos cabe la menor duda de que se renovará una y otra vez. No existe acuerdo similar con ninguna otra confesión, pero todo es empezar.

Este acuerdo con la iglesia católica no es como los otros Acuerdos. Es un convenio con la conferencia episcopal. Los que conocemos como acuerdos con el Vaticano, que tienen consideración de tratados internacionales, son los que permiten y avalan la existencia de los mal llamados “profesores” de religión en los centros educativos públicos, los capellanes militares, los sacerdotes y capillas en los hospitales, los asistentes religiosos en los centros penitenciarios. Todo este personal, sufragado a costa de las arcas públicas al margen de la recaudación por IRPF. Es decir, que además de los ingresos de las declaraciones de la renta, el Estado (Central o Autonómico) paga directamente los salarios de los profesores de religión y de los capellanes militares y penitenciarios.

Jorge Fernádez, Ministro del Interior, y Ricardo Blázquez, presidente de la conferencia episcopal, firmando el acuerdo