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Recepción al nuevo arzobispo

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Fecha: 
22 Junio 2009

Una vez más, Toledo vuelve a ser escenario de un acto, el de recepción del nuevo arzobispo, donde la mezcla interesada entre religión y política sitúa a esta ciudad como ejemplo de unas prácticas que recuerdan demasiado las de otros tiempos cuando se proclamaba a la religión católica como la oficial del Estado.

El acto de recepción al nuevo arzobispo de Toledo Braulio Rodríguez Plaza,organizado por el Ayuntamiento en la Puerta de Bisagra, donde elAlcalde de la ciudad, Emiliano García Page, ejerce de anfitrión, "espera y saluda a pie de coche" al arzobispo trasladándose con posterioridadhasta la catedral ambos en el coche oficial del Ayuntamiento no esotra cosa que la escenificación burda y antigua del sometimiento delpoder civil y sus instituciones a la jerarquía de la Iglesia Católica.Una jerarquía, la que constituyen estos nuevos "príncipes de laIglesia", cuyo afán de notoriedad y boato contrasta con la humildad ysencillez que predican y con la sobriedad de otros actos de la vidapolítica democrática.

DesdeAlternativa Laica, consideramos que dicha ceremonia de bienvenida conla "Corporación Municipal bajo mazas y situada en línea parasaludar al Arzobispo" genera una confusión de fondo que excede de lacortesía y de las correctas relaciones con la Iglesia.

Por respetoa los toledanos dicho acto debería producirse exactamente al revés, esdecir que el arzobispo, sea quien, en señal de respeto y cortesía conel Ayuntamiento de la ciudad, fuera quien cursara visita a laCorporación en sede municipal y a su Alcalde elegido democráticamente,ya que éste lo es y representa a todos los ciudadanos de Toledo,mientras que el arzobispo es tan sólo el representante de unaconfesión religiosa.

Hay quevolver a recordar que la educación y el respeto no están reñidos conla necesaria neutralidad de los poderes públicos y que actos comoeste, sobre los que no cabe invocar tradición alguna, sitúan alAyuntamiento a ojos de los ciudadanos como rindiendo pleitesía y, portanto, dando la imagen de subsidiariedad y subordinación del podercivil y las instituciones a la Iglesia Católica.

AlternativaLaica considera que con este acto de encaje institucional tan forzadoy ajeno a las habituales prácticas protocolarias en los tiemposactuales, vuelve a ponerse de manifiesto una conducta de algunospoderes públicos no exenta de oportunismo, confundiendointeresadamente los gestos hacía la jerarquía católica con guiñoshacia un sector del electorado haciendo dejación de importantesprincipios de un estado de derecho.

Por otraparte las arcaicas formas y la parafernalia del acto sólo transmitenuna imagen de la ciudad más propia de otros tiempos donde el poderomnímodo de la Iglesia y su permanente presencia en la vida públicamarcaban la imagen exterior de Toledo.

Condemasiada frecuencia Toledo sólo es noticia ligada a la historia y lastradiciones clericales. Ofrecemos un buen espectáculo a España y almundo. Mientras algunos sectores políticos y sociales en otros ámbitosde la nación se esfuerzan en transitar hacia la modernidad, nosotrosvamos por la senda del incienso, del tradicionalismo mas vetusto,promocionando expresiones genuinas de un folklorismo autocomplaciente.En definitiva, una imagen que contrasta con el permanente discurso deinnovación y desarrollo que pretende transmitirse hacia fuera.

Eso sí, todoello con una riada de dinero público para que algunos respetablesciudadanos desarrollen su fe religiosa bajo el cuidado de decenas deempleados públicos que velan por ellos.

Convendrácon nosotros, Sr. Alcalde, que en estas condiciones, es complicadohablar de modernidad.

Por ello, eséste un buen momento para reivindicar en nombre de muchos toledanosque, para respetar las creencias religiosas y convicciones de todos,estas deben quedar en el ámbito de lo privado y preservar lo público,lo común, de cualquier privilegio de trato y, menos aún, por parte deuna institución del Estado, que como el Ayuntamiento, debe ser sumayor garante y su principal valedor y contribuir de paso a transmitiruna imagen de Toledo acorde con una sociedad cada vez mas secularizaday plural que se corresponde mejor con la mayoría de sus ciudadanos.

Recepción al nuevo arzobispo