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La ausencia de símbolos, el mayor símbolo de respeto

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Fecha: 
8 Diciembre 2006

La escuela es la institución básica de la sociedad y se rige por los principios que imperan en ésta. Nuestra escuela se rige, por tanto, por los principios de pluralismo, tolerancia, democracia, respeto y convivencia, todos ellos incompatibles con la imposición de la fe que los símbolos religiosos representan.

Todavía hoy, con una democracia consolidada, en un Estado oficialmente aconfesional, existen símbolos religiosos en los centros públicos docentes. Sobre todo, pertenecientes a una confesión religiosa que se resiste a perder en la Educación la preponderancia que se les concedió como contrapartida a su apoyo al eufemísticamente llamado "régimen político anterior” y a su cruzada.

Históricamente en nuestro país, en todas las épocas, siempre ha habido unos que impusieron la fe a otros, erigiéndose con ello en seres moralmente superiores, gendarmes de la fe verdadera y de la moral de la sociedad.

La escuela es la institución básica de la sociedad y se rige por los principios que imperan en ésta. Nuestra escuela se rige, por tanto, por los principios de pluralismo, tolerancia, democracia, respeto y convivencia, todos ellos incompatibles con la imposición de la fe que los símbolos religiosos representan.

La escuela tiene como misión fundamental la transmisión del saber frente al adoctrinamiento de la fe y debe preservarse como un espacio no doctrinario, de pluralismo, donde la diversidad que hoy reina en las aulas sea un valor en si misma y donde no puede haber lugar para la exclusividad de la creencia impuesta.

Todavía son muchos los que se resisten a la neutralidad de la escuela en materia de creencias y, no conformándose con los pulpitos, enarbolan la bandera de las costumbres contra la retirada de unos símbolos religiosos que nunca se debieron haber puesto y, en un alarde de demagogia, apelan precisamente a la tolerancia para preguntar a quién molestan los santos y los cristos llamando intolerantes a quienes abogamos por su inexistencia en los centros públicos porque pensamos que las creencias forman parte del ámbito privado y defendemos que la ausencia de símbolos religiosos es símbolo del respeto a todas las creencias, religiosas o no.

Yolanda García Figueruelo

Profesora de instituto

Asociación Alternativa Laica