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Corpus 2011

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Fecha: 
22 Junio 2011

Alternativa Laica reclama, una vez más, la neutralidad de las instituciones públicas en materia religiosa

A propósito del Corpus Christi 2011

 

La Asociación Alternativa Laica, ante la celebración del Corpus como fiesta grande de la ciudad -a la que se sobrepone, en esta ocasión, el carácter de fiesta regional-, vuelve a pedir a las autoridades que respeten el principio de neutralidad ante el hecho religioso y busquen un modo de participación en la fiesta y en su singular celebración religiosa que sea compatible con su condición de representantes de unas instituciones que, para poder ser inclusivas con respecto a todos los ciudadanos, están constitucionalmente obligadas a dicha neutralidad.

La propuesta de Alternativa Laica consiste en que todos los cargos públicos que deseen hacerse notar como representantes de los Poderes Públicos de cualquier ámbito (distinto es el caso de si desean hacerlo a título personal) asistan a la celebración desde los balcones de la Delegación del Gobierno o desde cualquier otro lugar donde se compagine del mejor modo el respeto a tradiciones arraigadas en la sociedad con el principio constitucional de libertad religiosa.

Por encima de su origen e interés religioso, la fiesta del Corpus ha adquirido un carácter lúdico que, mezclado con los intereses turísticos y económicos la han convertido en la fiesta grande de la ciudad. El hecho de que las instituciones, y muy especialmente el Ayuntamiento de Toledo, patrocinen u organicen los festejos justifica su presencia en las celebraciones pero no su inmersión en el desfile procesional.

Especialmente discutible es la presencia en la procesión del Ejército, cuya misión constitucional no consiste en hacer más vistosas las actividades litúrgicas. A sus expensas, asistimos estupefactos el año pasado más que a un auto sacramental a un verdadero sainete.

 Recuérdese que el nuevo Reglamento de Honores Militares había hecho desaparecer la tributación de honores a la iconografía religiosa y cómo el Alcalde de la ciudad y el Presidente de la Comunidad llegaron a pedirle a la Ministra de Defensa que se hiciera una excepción con el Corpus de Toledo. Dado que las bandas militares ya no podían interpretar el himno nacional en los actos religiosos, se ordenó ejecutarlo a la banda municipal de música, a la salida y entrada de la custodia de Arfe de la Catedral.

 La Marcha Granadera o Marcha Real Española es nuestro himno nacional. Junto con la bandera, es el más importante símbolo de la nación. Por lo tanto, es lógico que su uso esté regulado reglamentariamente. Hace tal regulación el Real Decreto 1560/1997. En su preámbulo, dice esta norma que “dada la naturaleza de esta obra, resulta oportuno regular, asimismo, su carácter y utilización como himno nacional de España”.  Y describe a continuación con carácter exhaustivo en qué acciones procede su utilización. Pues bien, esta norma jurídica, aprobada bajo el primer gobierno de José María Aznar, no prevé honrar con el himno a ninguna figura o institución religiosa. Por lo tanto, la acción del alcalde de Toledo fué cuando menos de dudosa legalidad realizando una utilización indebida del himno nacional. Pero peor aún: tal acción ha conllevado el desprecio a la libertad religiosa, a la aconfesionalidad del Estado español y a la exigible neutralidad de los poderes públicos, todos ellos mandatos constitucionales, según su artículo 16.        

Alternativa Laica con estas exigencias  se posiciona así dentro y en  favor de  la Constitución. El alcalde de Toledo, en la práctica mal entendida de la tradición, no.

 En esta nueva edición, tras las recientes Elecciones Autonómicas y Municipales y el consiguiente cambio de Gobierno Regional, parece una buena ocasión para que las nuevas instituciones surgidas de las urnas y sus nuevos responsables inicien su andadura respetando el principio de separación entre el Estado y las  Iglesias  lejos de competir por la presencia en el desfile procesional, los honores militares a la custodia, la interpretación  del himno  nacional a cargo o no de los miembros de la Academia de Infantería o por el  despliegue de banderas nacionales, actuaciones todas ellas marcadas por una cada vez más patente utilización política de un evento religioso ante el que los representantes políticos debieran ser neutrales.

 Toledo, junio de 2011

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Cospedal, en la procesión del Corpus
La Corporación Municipal durante la procesión