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Cae la recaudación del cepillo

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Fecha: 
18 Noviembre 2013

El arzobispo de Toledo ha dado una rueda de prensa para explicar las finanzas de la diócesis. En un “ejercicio de transparencia” sin parangón, ha explicado que la recaudación de los cepillos ha caído un 40% en dos años.

Un 37% en el 2012 y un 15% en el 2013, lo que da una media aproximada de una disminución del 40%.

La recaudación de los cepillos se contabiliza por cada diócesis, no se declara a Hacienda, no se conoce su cuantía, es una financiación oscura (no la única) de la iglesia.

El arzobispo ha explicado esta caída en la recaudación por la situación de crisis y ha animado a los sacerdotes a aportar lo que puedan o quieran para el sostenimiento de las parroquias, aportaciones que los sacerdotes podrán hacer porque cobran un sueldo a cargo de la X de la declaración de la iglesia, es decir, a cargo del dinero que recauda Hacienda pero que no va a parar a las arcas comunes del erario público sino a las privadas de la iglesia, tan necesitada ella.

Según la noticia, recogida en la prensa local y digital, la diócesis tuvo unos ingresos de más de 11.6 millones de euros, de los que dicen que el 44% se debe a la casilla de la renta y el 34% al turismo de las parroquias. Mucho del “turismo de las parroquias” se concreta en entradas para ver edificios, una actividad económica a lo que se ve muy lucrativa por la que no se pagan los corrspondientes impuestos afectos a cualquier operación comercial porque se denominan “donativos”. Son entradas porque si no pagas, no entran; pero no pagan impuestos porque no se llaman entradas; el papelito justificante recoge la palabra "donativo". Magistral.

La explicación de los gastos es todavía mejor. El 22% de 11.7 millones se destinan al sostenimiento de la tele y de la radio diocesana, una actividad claramente imprescindible y un tercio, es decir, 4 millones de euros, a pagar “sueldos” de curas.

Con semejante transparencia la ley que la regule no será casi necesaria, pero seguirá siendo evidente que la iglesia no está precisamente autofinanciándose y que parte de sus actividades son económicas pero están fuera del sistema de tributación por actividades económicas.  

Si no fuera tan insultante, nos daría risa.

Leer la noticia en Encastillalamancha.es

 

Un cepillo